24 Octubre 2006
Se dice que hace tiempo, en un pequeño y lejano pueblo, había
una casa abandonada.
Cierto día, un perrito buscando refugio del sol, logró meterse por un
agujero de una de las puertas de dicha casa. El perrito subió
lentamente las viejas escaleras de madera. Al terminar de subir
se topó con una puerta semi-abierta; lentamente se adentró en el
cuarto. Para su sorpresa, se dió cuenta que dentro de ese cuarto
habían 1000 perritos mas observándolo tan fijamente como él los
observaba a ellos.
El perrito comenzó a mover la cola y a levantar sus orejas poco
a poco. Los 1000 perritos hicieron lo mismo.
Posteriormente sonrió y les ladró alegremente a uno de ellos. El
perrito se quedó sorprendido al ver que los 1000 perritos también le
sonreían y ladraban alegremente con él. Cuando salió del cuarto se
quedo pensando para sí mismo: ¡ Que lugar tan agradable! ¡Voy a venir
mas seguido a visitarlo!
Tiempo después, otro perrito callejero entró al mismo sitio y se
encontró entrando al mismo cuarto. Pero a diferencia del primero,
este perrito al ver a los otros 1000 del cuarto se sintió
amenazado, ya que lo estaban viendo de una manera agresiva.
Posteriormente empezó a gruñir; obviamente vio como los 1000 perritos
le ladraron también a él.
Cuando este perrito salió del cuarto pensó: ¡Que lugar tan horrible es
este! ¡Nunca mas volvería a entrar allí!
En el frente de dicha casa se encontraba un viejo letrero que decía:
"La casa de los 1000 espejos"
No eres responsable de la cara que tienes, eres responsable de la
cara que pones.
"Todos los rostros del mundo son espejos"... Decide cual rostro
llevarás por dentro y ese será el que mostrarás.
Las cosas más bellas del mundo no se ven ni se tocan, sólo se sienten
con el corazón.
JANDY
servido por unmomentodepaz
2 comentarios
compártelo
19 Julio 2006
Nada más contradictorio que ser mujer...
Mujer que piensa con el corazón, actúa por la emoción
y vence por el amor...
que vive un millón de emociones en un sólo día, y transmite
cada una de ellas con una sola mirada...
Que vive buscando la perfección y vive tratando de buscar
disculpas para los errores de aquellos a quienes ama...
Que hospeda en el vientre otras almas, da a luz y después
queda ciega,delante de la belleza de los hijos que engendró...
Que da las alas y enseña a volar pero no quiere ver partir
los pájaros, aún sabiendo que no le pertenecen...
Que se arregla toda y perfuma la cama, aunque su amor no
perciba más esos detalles...
Que como una hechicera transforma en luz y sonrisa los dolores
que siente en el alma, sólo para que nadie lo note...
Y aún tiene fuerzas, para dar consuelo a quien se acerca
a llorar sobre su hombro...
Feliz del hombre que tan solo por un día sepa, entender
el alma de la mujer!!!
servido por unmomentodepaz
3 comentarios
compártelo
15 Julio 2006
Tu vida esta plena de logros,
Luchas y grandes esfuerzos,
Y aunque a veces no parezca
Cada día te vas acercando
Paso a paso a lo que tú quieres.
Pero ten cuidado, puedes tener un enemigo, capaz de destruir sin piedad
lo que con tanto trabajo has construido.
Me refiero a tus propios resentimientos.
El resentimiento es como tomar un veneno
Para tratar de envenenar a otro.
Mientras el dolor pasa, el rencor se queda,
Lo agravas, como a una herida que no se deja sanar.
El resentimiento es un monstruo,
Que puede tener el tamaño que le des, lo puedes alimentar
con los pensamientos de queja y de autocompasión
Entre mas lo crezcas mas partes de tu vida invadirá.
La energía que le das a ese fantasma,
es la misma que puedes usar para construir tus sueños
o la vida más plena y feliz que te mereces.
Quien no perdona sin darse cuenta poco a poco se aísla,
empieza a olvidar o dejar de disfrutar lo grato de su vida.
Con el rencor te haces mas difícil, lo difícil y lo agradable se opaca con el tormento de la amargura.
Digno no es quien resiente,
Digno es quien perdona.
Que estupida es la venganza que mantiene anclado el dolor.
La venganza sabia es dejarlo ir seguir adelante,
es construirse en vez de destruirse.
El perdón es un regalo, para si mismo
Es regalarse la paz.
Es soltar la carga
Es decidir mirar la luz de nuevo y con determinación caminar hacia ella,
Hacia lo mejor de ti, de tu vida.
No perdones para que el otro cambie,
Acéptalo, el otro nunca va a ser como tu quieres,
Eso no depende de ti.
No le des a nadie el poder de hacerte infeliz
Perdona por que decides hacerlo,
Retoma tu poder
Tu inmensa capacidad de construir tu propia tranquilidad
servido por unmomentodepaz
3 comentarios
compártelo
12 Julio 2006
Si sientes que una gran pena
corroe las fibras delicadas de tu alma,
y que tu corazón llora incesantemente...
Dirige tu mirada hacia Dios
y luego observa a tu alrededor,
verás que hay alguien con más dolor que el tuyo...
Dale la mano a ese semejante,
y permítele llorar sobre tu hombro.
Sentirás que se iluminan tus caminos,
que comienzas a ser cada vez más feliz
y que toda tu congoja la dejaste atrás...
¡Es la felicidad
de estar en sintonía con la Ley del Amor!
servido por unmomentodepaz
2 comentarios
compártelo
2 Julio 2006
He aprendido que los héroes son personas que hacen lo que se tiene que hacer cuando debe ser hecho, sin importar las consecuencias.
He aprendido que aprender a perdonar requiere práctica.
He aprendido que hay gente que te quiere mucho pero que no sabe como demostrártelo.
He aprendido el dinero es un pésimo indicador de¡ valor de algo, y mucho peor de alguien.
He aprendido que mi mejor amigo y yo podemos hacer de todo o nada y pasarlo bien.
He aprendido que a veces la gente que esperabas que te pisara cuando estabas caído es la que te ayuda a levantarte.
He aprendido que una amistad verdadera continua creciendo aún en medio de una gran distancia. Igual sucede con el amor verdadero.
He aprendido que tan sólo porque alguien no te ama de la manera que quieres que te ame, no significa que no te ame con todo lo que tiene.
He aprendido que la madurez tiene más que ver con las experiencias que has tenido y lo que has aprendido de ellas y menos que ver con los cumpleaños que has celebrado.
He aprendido que no debemos cambiar de amigos si entendemos que los amigos cambian.
He aprendido que tu familia no siempre estará ahí para ti. Parecerá extraño. pero gente que no está vinculada a ti puede cuidarte y amarte y enseñarte a confiar en las personas otra vez. Las familias no son biológicas.
He aprendido que sin importar lo bueno que sea un amigo, puede herirte de vez en cuando y debes perdonarlo por eso.
He aprendido que no siempre es suficiente ser perdonado por los otros. A veces debes aprender a perdonarte a ti mismo.
He aprendido que no importa que tu corazón esté roto, el mundo no se detiene por tu dolor.
He aprendido que nuestro pasado y circunstancias pueden haber influido en quienes somos pero somos responsables de quien seremos.
He aprendido que sólo porque dos personas discutan no significa que no se amen y tan sólo porque no discutan no significa que lo hagan.
Autor Anonimo.
servido por unmomentodepaz
sin comentarios
compártelo
29 Junio 2006
Yo también soy discapacitado...
Mi discapacidad de amor.... porque sólo quiero a los que acepto...
cuando debo querer a todos.
Mi discapacidad de razocinio... porque sólo entiendo lo que me
conviene.... aunque la razón no me pertenezca.
Mi discapacidad de comunicación... porque creo que sólo lo mío es
importante... cuando hay tanto que escuchar.
Mi discapacidad de ver... porque sólo le presto atención a lo bello...
aún sabiendo que todo tiene su lado hermoso.
Mi discapacidad de creer... porque lo quiero al instante... sin siquiera
tener una esperanza.
Mi discapacidad a crecer... porque me aferro a sólo a lo que tengo... aún sabiendo que desprendiendome de todo es la ruta a la grandeza.
Mi discapacidad a bendecir al prójimo... porque me avergüenza que sepan que tengo fe... aun sabiendo que cada que me lo dicen, me llena de energía divina... de vida!
servido por unmomentodepaz
1 comentario
compártelo
29 Junio 2006
Siempre procura mirar lo que tienes "frente a ti", no te apures, no trates de interpretarlo, simplemente míralo como un niño. Es mejor NO ENTENDER una cosa que ENTENDERLA MAL. Es preferible permanecer sin saber algo, y consciente de nuestra ignorancia, que pretender conocer algo que no sabemos. Mira a tu alrededor: tu familia, tus amigos, tu pareja, tus amigos, compañeros de trabajo, vecinos... todos están pensando a su modo, interpretando la realidad a su manera y pensando que saben lo que los demás piensan. No hay comunicación posible de esa manera. El conflicto no existe entre personas sino entre imágenes, entre palabras mal entendidas, la comunicación mal establecida. Una vez que aprendes a vivir en la realidad de la contemplación, sin añadirle ni quitarle nada entonces no hay sorpresas y todo lo que sucede tiene su belleza y su razón de ser. Cualquier evento que nos ocurra puede ser transformado en algo positivo, real, hermoso. Una situación por muy inesperada o desagradable que sea siempre nos enseña algo. Es nuestra prerrogativa aprender esa lección o quedarnos en la ignorancia. Precisamente por eso es tan importante tener siempre una actitud fresca ante la vida, no perder nuestra capacidad de sorpresa, entender con amplitud el mundo sin ponerle nuestra propia interpretación sino disfrutando apaciblemente y con gozo interior todo lo que nos rodea, y extrayendo un conocimiento de los sucesos imprevistos.
Si queremos que el mundo sea mejor tenemos que empezar a transformarnos nosotros mismos. En la medida en que tú eres feliz, haces más felices a quienes te rodean. Cuando tú te transformas positivamente y utilizas una actitud creativa en tu vida entonces las vibraciones que surgen de ti se proyectan a tu familia, a tu vecindario, tu ciudad, tu país y el mundo entero.
Solamente con una sincera actitud de cambio y preguntándonos diariamente "¿qué puedo hacer yo hoy para ser un mejor ser humano?" es que podemos realizar la gran transformación interna que nos permitirá a "vivir en paz con la Naturaleza y no contra sus leyes".
servido por unmomentodepaz
sin comentarios
compártelo
27 Junio 2006
No hay que ser agricultor para saber que una buena cosecha requiere de buena semilla, buen abono y riego constante.
También es obvio que quien cultiva la tierra no se para impaciente frente a la semilla sembrada y grita con todas sus fuerzas:
"¡Crece, maldita seas!"
Hay algo muy curioso que sucede con el bambú japonés y que lo trasforma en no apto para impacientes:
Siembras la semilla, la abonas, y te ocupas de regarla constantemente.
Durante los primeros meses no sucede nada apreciable. En realidad no pasa nada con la semilla durante los primeros siete años, a tal punto, que un cultivador inexperto estaría convencido de haber comprado semillas infértiles.
Sin embargo, durante el séptimo año, en un período de solo seis semanas la planta de bambú crece ¡más de 30 metros!
¿Tardó solo seis semanas crecer?
No. La verdad es que se tomó siete años y seis semanas en desarrollarse.
Durante los primeros siete años de aparente inactividad, este bambú estaba generando un complejo sistema de raíces que le permitirían sostener el crecimiento que iba a tener después de siete años.
Sin embargo, en la vida cotidiana, muchas personas tratan de encontrar soluciones rápidas, triunfos apresurados sin entender que el éxito es simplemente resultado del crecimiento interno y que éste requiere tiempo.
Quizás por la misma impaciencia, muchos de aquellos que aspiran a resultados en corto plazo, abandonan súbitamente justo cuando ya estaban a punto de conquistar la meta.
Es tarea difícil convencer al impaciente que solo llegan al éxito aquellos que luchan en forma perseverante y saben esperar el momento adecuado.
De igual manera es necesario entender que en muchas ocasiones estaremos frente a situaciones en las que creeremos que nada está sucediendo. Y esto puede ser extremadamente frustrante.
En esos momentos (que todos tenemos), recordar el ciclo de maduración del bambú japonés, y aceptar que -en tanto no
bajemos los brazos, ni abandonemos por no "ver" el resultado que esperamos-, sí está sucediendo algo dentro nuestro:
estamos creciendo, madurando.
Quienes no se dan por vencidos, van gradual e imperceptiblemente creando los hábitos y el temple que les permitirá sostener el éxito cuando este al fin se materialice.
El triunfo no es más que un proceso que lleva tiempo y dedicación.
Un proceso que exige aprender nuevos hábitos y nos obliga a descartar otros.
Un proceso que exige cambios, acción y formidables dotes de paciencia.
servido por unmomentodepaz
1 comentario
compártelo